Tradiciones en Peligro

La migración de la población rural a las ciudades está causando cambios profundos en la cultura del Impenetrable. Muchos ciudadanos manifiestan hoy un rechazo por las “cosas del monte”. Esto se manifiesta abiertamente en las costumbres alimenticias, donde prácticamente se ha abandonado el uso de los productos locales como la tuna, el mistol, la harina de algarroba y el charque; llegando a asociarlos con una vida “con yeta” (mala suerte) y pobreza.

Lo mismo ocurre con las fiestas populares, con las prácticas y uso del caballo y el burro, la vestimenta en cuero, los artículos de fibra, y con las artes folklóricas: especialmente los jóvenes que viven en el pueblo evitan vincularse con este tipo de festejos y manifestaciones. Por el contrario, los que viven en el campo aún muestran cierto interés, pero con el tiempo corre peligro de diluirse.

Techo verde. (Jorge Mazzochi)

 

El mistol, un producto alimenticio local.

Paradójicamente, ciertas prácticas amigables con el ambiente, han sido mantenidas o incorporadas con mayor celeridad en las zonas rurales que en las ciudades, como el uso de pantallas solares y los techos verdes (que cumplen la función de huerta y de refugio contra el calor) o la recolección y utilización del agua de lluvia. El turismo podría ser una gran herramienta para valorizar y difundir estas costumbres en las ciudades, a través de la mirada de los visitantes que se muestren interesados en los productos y los conocimientos locales.

Parque Nacional El Impenetrable| www.impenetrableparquenacional.org
Fotografía: J. R. Díaz Colodrero | C. Buono, M. Gheringhelli, I. Ghione, S. Heinonen, T. Iturralde, L. López, C. Schneider y R. Tiddi